Yo no paro de reír. Es el momento más maravilloso de hablar en diferentes idiomas con gente que tienen diferentes apariencias. Hace 4 años atrás, alguna vez imagine esta escena? NO. Por catorce años, nunca estuve en otro país. Nunca tuve un pasaporte. Yo nunca pensé que mi vida iba a ser tan diferente por la manera en que he vivido. Pero ahora, yo estoy en Nueva York, al otro lado del Oceano Pacífico, sin mi familia y amigos.
La gente me pregunta, “Qué es lo más diferente de tu país?” Y yo digo, “Yo.”

Ahora admito esta transición, pero en cierta época, no quería aceptar la diferencia, porque creía fuertemente que no iba a cambiar, a pesar de cualquier situación. Yo no podía dejar de fingir a otros que yo había cambiado. Un día, cuando yo bromeaba en inglés y reía en compañía de mis amigos, de repente me di cuenta que yo había cambiado.
Yo no soy la misma persona que antes.
Entonces yo estaba triste y deprimida? No. Yo amo mi vida y estoy satisfecha con mi vida actual. Para decirte la verdad, yo no sé dónde y cómo empezó a cambiar inicialmente. Quizás esto era el principio de un cambio impredecible, pero estos pequeños y eventuales cambios acumulados cambiaron toda mi vida; ahora nació una nueva Hoonji Jang.
Tuve que decidir cada asunto importante sola y todas las decisiones implican riesgos, pero estas decisiones me hicieron una persona racional y decidida. En vez de contar con mis padres y amigos, tuve que confiar en mí misma, y las responsabilidades de mi independencia recién descubierta me hicieron más fuerte. Al mismo tiempo, la experiencia de estar en el extranjero me dio una nueva perspectiva de vida. En Corea, yo estaba como una rana en un pozo que no sabía nada del gran océano. Yo no sabía que el mundo era tan grande. Pero ahora el mundo amplio e ilimitado me anima para buscar lo que quiero hacer y lo que puedo hacer.
Posiblemente, venir a los Estados Unidos fue lo más riesgoso en mi vida. Pero este riesgo se convirtió en el “punto” donde Robert Frost una vez dijo en su poema, “Dos caminos divergentes en el bosque, y yo – tomé aquél menos explorado, y esto marco la diferencia.” Sí, esto fue el punto decisivo.
